Cueva arcillosa, de unos 70 m², adosada al conjunto de cuevas en las instalaciones de CANNATEKTUM. Fue adquirida en 2009 y restaurada en 2010, tras haberse hundido en parte por falta de mantenimiento y consecuencias de unas lluvias intensas que perduraron 3 meses durante el invierno 2009/2010 y que produjeron daños en miles de cuevas en Guadix. Las dos habitaciones perdidas se han convertido en un patio orgánico, tras la limpieza de tierra caída, picado y completado de material.
En el interior de la cueva se descubrió una serie de habitaciones, dañadas pero parcialmente recuperables, que fueron encontradas por sorpresa detrás de un muro de adobes que dio paso a un largo pasillo de acceso. Tras el picado de techos y paramentos dañados, se abrió un tragaluz y se completaron diversas grietas y faltas sustanciales con capas de hormigón de agregados de cáñamo, tierra y cal.
Posteriormente, se encaló la cueva con varias capas de pintura de cal hidratada en pasta, mezclada con cargas de marmolina de 40 micras. Las soleras consisten en hormigones amasados con bloques CANNABRIC reciclados (molidos) y aditivos con cal NHL5. El suelo es un estuco de yeso-cal pigmentado sobre mortero de yeso. El patio tiene un suelo con baldosas de terracota sobre una solera y mortero de cal NHL5.